Parvonna, la más bella ciudad de Berthrel, la más enigmática y misteriosa, la más peligrosa y recóndita también. El último puerto hacia el gran mar, es el refugio de aquellos que necesitan dejar su pasado atrás, y también el futuro de los que no tienen nada y quieren hacerse un nombre. La ciudad de los sueños la llaman en Khaun, donde las oportunidades corren, y los frugales tesoros pasan rápido de mano en mano. El valor de la vida está tasado y es como el oro un bien con el que se puede comerciar. En Parvonna la información es a menudo la moneda de cambio oficial, y el poder se cimenta sobre susurros y verdades dichas a media voz. Controla la información, hazte un nombre y ten amigos, tal vez estos sean los mejores consejos que puedan darte en cualquiera de las tabernas del muelle.

En los muelles de Parvonna se encuentran los tres edificios más emblemáticos del puerto, el primero y donde cualquier viajero que acabe de desembarcar debe acudir, es La casa de cambio. Justo al lado la Custom and Fees tiene su puesto en los atracaderos y la Guardia con su caserna de censos es el más pequeño en tamaño de estos tres puntos de importancia. Pero desde luego no hay que olvidarse de la taberna el Mascarón Aullante regentada por antiguos navegantes retirados en sus actividades.

La avenida mayor transcurre entre puestos de comercio y comida, siempre cambiantes donde mercaderes de todos los lugares acuden desde el puerto a vender sus productos. 

En la plaza encontraremos la casa consistorial y la capilla. Además como todas las plazas de las grandes ciudades, se amontonan puestos gremiales, comerciantes y puestos de todo tipo.  Pasar desapercibido, cerrar un acuerdo o soltar una justiciera navajada a alguna banda rival es el pan de cada día en la plaza central.

Hacia el Este por la calle del Raval, encontramos La Casa Roja y la Mansión de la Familia Argus, justo al lado la sala del Puño, es lugar de reunión de refugiados de todos los puntos del continente. Más abajo en lo bajos fondos el viajero llegará al Uñero, el barrio más pobre de toda Parvonna donde el Prestamista Big papa Bondadoso siempre tiene un precio adecuado para comprar los más variados objetos. 

En los Barrios bajos, también encontraréis la Sirena Varada, la guarida flotante de la Compañía de Contratación.

Camino arriba y tras cruzar las puertas de la entrada Norte se encuentra la Fortaleza de la Jittu Jan, donde los misterios se hacen uno con el líder su casa.

Hacia el Oeste se encuentra el baluarte de la guardia y la Almáciga Real. El rincón del herrero está unos pasos más allá, no os dejéis engañar estos caminos son igual de oscuros que los rincones más peligrosos del muelle o el Uñero.

Parvonna recibe la visita del Rey una vez al año, la noche de la mascarada, donde todo es fraternidad y sonrisas en la gran sala, donde el Rey celebra su convite real. Acompañado de un baile, la fiesta es el momento escogido para que los líderes de la 4 casas acuerden pactos o cierren negocios, bajo el amparo del rey ni una gota de sangre puede derramarse en Parvonna, bajo pena de muerte.