Custom & Fees

Obligados a navegar, a echarse al mar con lo justo. Solo con sus pertenencias, su legado, pero sin su honor. El honor una palabra que rige el destino de cualquier elfo. Esta palabra comprende sus tradiciones, su forma de vida, la enseñanza que les hizo comprender los misterios de Asterra. Pero que ahora estos elfos han perdido, tal vez por un amor imposible, codiciar lo que nunca se ha podido alcanzar, o maldecir el dios de sus padres. No son elfos del bosque, ni indignos elfos oscuros, son altos elfos de Alarya. Que nadie ponga en duda su linaje, que nadie dude de su maltrecho honor, que nadie los subestime, pues es un elfo de Alarya, el que en un suspiro partirá el aire, y a sus enemigos con sus mortales filos de ámbar.

 

 

Encontraron en Parvonna un lugar desde el que lamerse las heridas, autocompadecerse y culpar al mundo de sus desgracias. Pronto descubrieron que mortificar a los humanos con su entramado burocrático, podía ser tan satisfactorio como la miel más dulce de Alarya.

 Altos elfos, Yelan Shi o elfos blancos, como los conocen las diferentes razas, desprecian hablar en común y desprecian hablar con los humanos. Sus contactos con los elfos oscuros, les han brindado la oportunidad de asegurar la llegada de mercancías exóticas a Parvonna. Su intelecto privilegiado los hace únicos para la contabilidad de las tasas e impuestos del puerto. Los Duques de Berthrel respiran tranquilos sabiendo que son los Elfos de la Custom and Fees los que controlan las cuentas del puerto.

Siempre han confiado en la Jittu Jan para hacer negocios, y los cargamentos más delicados han entrado en el puerto con la sutileza que tanto les gusta a los elfos. Pero ahora el Koblay Kahn ha muerto y eso podría suponer un problema para la Custom and Fees y sus negocios con la Jittu Jan.